
Es la coordinadora de los eventos que se realizan en la Biblioteca Popular Manuel Belgrano. Su historia personal es tan rica como sorprendente. Vino de San Rafael (Mendoza) hace unos años, y aquí encontró su lugar en el mundo. Y el 17 de octubre presentará su libro “Esa espina en el centro de las cosas” en Pinamar.
GALERÍA CULTURACharla a fondo con Eliana Martínez ShapasnikoffEs la coordinadora de los eventos que se realizan en la Biblioteca Popular Manuel Belgrano. Su historia personal es tan rica como sorprendente. Vino de San Rafael (Mendoza) hace unos años, y aquí encontró su lugar en el mundo. Y el 17 de octubre presentará su libro “Esa espina en el centro de las cosas” en Pinamar.
Redacción – Actualizado 04/10/2026 Pinamar (por Sergio Michnowicz).- Este viernes se llevó a cabo la 28º Edición de la Maratón de Lectura, una actividad que nació en la Biblioteca Popular Manuel Belgrano y que luego se extendió a lo largo y ancho del país. Además, fue la excusa perfecta para hablar con una mujer que dejó su San Rafael mendocino para recalar con su familia en Pinamar, su nuevo lugar en el mundo.
La lectura, ayer y hoy Su directora Eliana Martínez Shapasnikoff considera que esta maratón es la más antigua de la Argentina, en donde la biblioteca lleva dos años de ventaja a la movida nacional de la Fundación Leer. La jornada reúne a niños y niñas de instituciones locales, integrantes del club de lectura, escuelas y otros lectores, que se alternan para mantener la lectura en voz alta durante varias horas.
Su objetivo es promover el placer de leer y compartir la literatura. “Para nosotros es una fecha muy importante” cuenta. “Habitualmente es el último viernes de septiembre, pero este año se pasó un poquito.
Estamos recibiendo niños y niñas de la Escuela Especial, de la Casa del Niño, están las personas del Club de Lectura, y a la tarde seguimos con otras escuelas y otros lectores y lectoras que se suman.” ¿Cuál es el objetivo que tienen estas maratones? Promover la lectura. El placer por la lectura, el disfrute que genera la lectura; y poder sostener una lectura también maratónica, desde que empieza la jornada hasta que termina.
Con los lectores siendo los eslabones en este camino, o las postas que van tomando el lugar y va manteniendo viva la voz, la lectura y la literatura durante todo este tiempo. En los tiempos que corren, se busca que no se pierda la lectura. Aunque hay mucho para leer, estamos muy agarrados al celular o las nuevas tecnologías, y por ahí perdemos el placer de la lectura, ¿no? Puede ser.